Vivimos en un entorno cada vez más conectado. Un mensaje, una llamada o un correo fuera del horario laboral pueden hacer que, casi sin darnos cuenta, el trabajo siga ocupando espacio en nuestro tiempo personal.
Sin embargo, todas las personas necesitamos algo esencial: desconectar. Descansar, compartir tiempo con nuestras familias y amistades, cuidar nuestra salud y dedicar espacio a nuestra vida personal es fundamental para el bienestar y el equilibrio diario.
La desconexión digital no debe entenderse como un privilegio, sino como una necesidad y un derecho. Supone la posibilidad de finalizar la jornada laboral y poder dedicar el tiempo al descanso, al autocuidado y a aquello que realmente importa.
Garantizar este derecho tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas trabajadoras. Favorece una mejor salud emocional, reduce el estrés, mejora la motivación y contribuye también a un mejor rendimiento profesional.
Desde las cooperativas existe una gran oportunidad para seguir construyendo entornos laborales más saludables, responsables y centrados en las personas.
Por ello, en el marco del proyecto SOMOSSOSTENIBLES.COOP2, seguimos trabajando junto a las cooperativas en la elaboración e implantación de Protocolos de Desconexión Digital, con el objetivo de convertir este derecho en una realidad tangible dentro de las organizaciones.
Porque cuidar de las personas es también cuidar del futuro de nuestras cooperativas.
La pregunta es clara: ¿tu cooperativa ya ha dado el paso para garantizar el derecho a la desconexión digital?23


